
Vela es un terremoto: enorme de tamaño y también de emociones, impulsos y ladridos. Y si sumamos que ha sido la primera vez que se queda con alguien que no es familia pués ... no era fácil. Y ha salido bien. Muy bien. Ambas (de lo que se trata) han acabado contentas y confiadas. Y esto con una perra como Vela es un gran trabajo. Y ha sido, también, muy bien cuidada solucionando, además, temas (administrativos y de salud) que yo ni sabía que estaban mal. Por todo estoy muy agradecida de haberla encontrado y pienso repetir cuando toque. Muy recomendable.



















