La verdad es que dejar a tu mascota en manos de otra persona siempre da cuanto menos respeto, pero con Verónica la tranquilidad fue absoluta desde el minuto uno. Se nota enseguida la vocación, el cariño, el amor y la paciencia que tiene con los animales, los trata exactamente como si fueran suyos. Ha sido súper atenta, puntual y manteniéndome informada en todo momento con fotos y actualizaciones, lo que da una paz mental increíble. Recomendable al 200%, sin duda repetiremos siempre que lo necesitemos. Una cuidadora de 10! Muchas gracias


















