
Antes de dejar a Buffy con Patricia, ya me transmitía muchísima confianza. En cuanto supo que necesitaba a alguien que la cuidara, se ofreció sin dudarlo e incluso adaptó su casa para que fuera un espacio más seguro para ella. Ese detalle me dijo mucho sobre la persona que es. Patricia tiene una paciencia infinita con los animales y siempre está atenta a lo que necesitan. Les dedica tiempo de calidad, mucho cariño y los trata como si fueran parte de su propia familia. Sin duda volvería a dejar a Buffy con ella y la recomendaría a cualquiera que busque a alguien de total confianza para cuidar de su mascota.





















