Una experiencia maravillosa. Al ser una casa particular, el trato es mucho más cercano, familiar y personalizado. Lidia es encantadora, atenta y se nota desde el primer momento que disfruta cuidando de los perros. Nos mantuvo informados y nos transmitió mucha confianza, además de cuidar a nuestro perro con muchísimo cariño. Cuando lo recogimos estaba feliz y eso para nosotros lo dice todo. Sin duda repetiremos y recomendamos al 100 %















