Tengo un carlino de 9 años, el cual tiene bastante codependencia conmigo. Sin embargo, durante los días que estuvo con María se lo pasó super bien; jugó con el perrito que tiene María, paseaba todos los días por la playa y hasta se hizo amigo de las pequeñas niñas vecinas de la urbanización. Me llenó el corazón ver en los videos lo feliz que se encontraba y casi me daba envidia porque se lo estaba pasando mejor que yo. ¡Volveré a dejarlo con María sin duda alguna!



















